Museos de arte

Los cuidados de un museo – Mucho más que arte

Los museos, por lo general, son edificios antiquísimos que han sido reacondicionados para albergar toda clase de obras de arte. Dos de las razones principales son las dimensiones de sus salas y la rigidez de su estructura, además de su vasto espacio de exhibición y guardado.

No mucha gente sabe que las obras de arte requieren de cuidados específicos, los cuales deben ser ejecutados por profesionales, tanto en el apartado artístico como en el técnico. Además, las obras también deben ser trasladadas con suma delicadeza, tanto en el interior como en el exterior del recinto, para proteger su integridad. Para tales fines, una asistencia técnica competente debe hacerse cargo.

En primer lugar, las obras requieren de una temperatura ambiente promedio, la cual no altere los compuestos o materiales con los cuales están fabricadas. Este ambiente, además, debe tener una humedad reducida, pues de lo contrario pueden proliferar microorganismos sobre su superficie.

Los técnicos y equipo de mantenimiento deben estar al tanto de las cuestiones ambientales en todo momento. Incluso, cuando sea necesario, deberán trasladar equipos de refacción, herramientas y hasta las obras mismas hasta otros establecimientos.

La mejor decisión para realizar este trabajo de manera eficiente es utilizando una furgoneta de asistencia especializada que esté pensada solo para estos fines. Este vehículo debe contar con las estanterías para furgonetas con todo lo necesario, desde equipos hasta herramientas para arreglar desperfectos en poco tiempo.

Además, como estos vehículos pueden usarse como transporte de piezas del museo, las estanterías para furgonetas que tengan deben tener herramientas de armado y desarmado de cajas y de dispositivos de protección de las obras. Las estanterías para furgonetas deben estar debidamente organizadas para la contingencia, además de ser desplegadas por profesionales.

En segundo lugar, las obras deben someterse a una luz controlada, sin importar su naturaleza. Por ejemplo, en el caso de las pinturas, estas no pueden verse alteradas en cuanto a su color o tonalidad. Por lo demás, la potencia de la luz y su temperatura también deben estar controladas por un regulador automático que debe arreglarse inmediatamente en caso de falla.

En tercer lugar, cuando se necesitan hacer restauraciones, los especialistas deben contar con el equipo necesario para no dañar las superficies de las obras. En tal caso, deben utilizar guantes, mascarillas, vestimenta de protección y toda clase de herramientas que eviten el contacto de la pieza con la piel humana, que puede resultar ácida.

Cualquiera sea el caso, el uso de los vehículos de asistencia técnica para el cuidado de las obras y las dependencias es fundamental al interior de los museos. Si cuentan con estanterías para furgonetas, podrán realizar su trabajo de forma más acorde.

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